Catar un vino en casa no significa convertirlo en una ceremonia. Significa prestar atención durante unos minutos a lo que ves, lo que notas en la nariz y lo que pasa en la boca. Hacerlo con regularidad es la manera más rápida de saber qué te gusta y de elegir mejor la próxima botella.
Antes de catar un vino en casa
Sirve el vino a la temperatura adecuada, en una copa limpia y solo hasta un tercio. Mejor si tienes luz natural y un fondo claro, como un folio blanco o un mantel, para ver el color.
1. La vista
Inclina la copa sobre un fondo blanco. Mira el color y la intensidad. Un blanco puede ir del amarillo pálido al oro oscuro. Un tinto joven suele ser púrpura o rojo cereza, y con los años vira hacia teja y granate. No te dice si el vino es bueno, pero sí cuánto tiempo de vida tiene.
2. La nariz
Primero, sin mover la copa. Después hazla girar suavemente y vuelve a oler. Hay tres grandes familias de aromas: la fruta y las flores, que vienen de la uva; las especias, el cuero y el tostado, que vienen de la crianza; y lo terroso o mineral. Si no te viene ninguna palabra, no pasa nada: empieza con impresiones como «fruta roja» o «fruta blanca».
3. La boca
Toma un sorbo pequeño y deja que recorra toda la lengua. Hay cinco cosas que merece la pena notar:
- Dulzor: si el vino es seco o tiene azúcar.
- Acidez: la frescura que te hace salivar.
- Taninos: en los tintos, esa sensación de aspereza que reseca las encías.
- Cuerpo: si el vino es ligero como el agua o corpulento como la leche.
- Persistencia: cuánto dura el sabor después de tragarlo.
4. La conclusión
Pregunta’t si t’ha agradat, per què i amb què ho beuries. Escriu dues línies a una llibreta o al mòbil: amb deu ampolles, ja tens el teu mapa de gustos.
Si no saps per on començar, el sommelier virtual et pot proposar ampolles segons el que t’agrada, i el catàleg mostra la nota de tast de cada vi per comparar el que has notat amb el que diu el celler.
Tastar un vi a casa amb regularitat és el millor entrenament: cada ampolla t’ensenya una mica més del que t’agrada.
Preguntas frecuentes
¿Hay que escupir el vino al catar?
En los concursos se escupe para poder catar muchas muestras. En casa, con una o dos copas, no hace falta.
¿Por qué se hace girar la copa?
Porque el vino se oxigena y se liberan más aromas. Hazlo con suavidad y, si te resulta más cómodo, con la copa apoyada en la mesa.
¿Y si no noto los aromas que dice la etiqueta?
Es normal. Las notas de cata son una ayuda, no un examen. Anota lo que notes tú, aunque sea muy sencillo.
¿Cuánto dura una cata en casa?
Con diez minutos por copa basta. Vuelve al vino pasado un rato: cambia con el oxígeno y con la temperatura.


